La cantora porteña inició, el pasado sábado, una serie de conciertos que tendrán como objetivo presentar el repertorio de su siguiente álbum, un segundo volumen de canciones de amor, el cual fue craneado y grabado en pandemia. El primero de estos conciertos tuvo cita en La Plata, más precisamente en el Teatro Metro.
Ligia estuvo acompañada, en primera instancia, del eximio guitarrista Ricardo Lew, luego se acoplaron Sebastián Peycere en batería y Norby Córdoba en bajo. En el repertorio no faltaron clásicas piezas de jazz y de bossanova, todas con una historia de amor detrás. También incluyó anécdotas personales entre tema y tema, como cuando interpretó una increíble versión de Blackbird, de The Bestles, donde contó que su papá, el bandoneonista Osvaldo Piro, cuando ella tenía 8 años, le regaló un casette de los cuatro de Liverpool que contenía esa canción, —tomá, a vos que te gusta el jazz—, —¿Qué es Los Beatles?—, preguntó ella, y a partir de entonces se hizo fan. Otro de los momentos especiales de la noche fue cuando bajó del escenario y junto al público la Zamba de Daniel Toro y Julio Fontana “Zamba para olvidarte”. Luego de cantarla tuvo un entretenido cruce con un espectador que no paraba de filmarla, y al que le reclamó que no suba ese video porque suele gustarle como sale en esas grabaciones. Otro emotivo momento fue cuando cantó “Barro tal vez”, de Spinetta, y otras canciones como “What a wonderfull world”.
Para destacar, además del exquisito repertorio que interpretó, fue el momento que se tomó para sentar postura sobre lo que acorte con la cultura en la Argentina: «Estamos en un momento dificil. Siempre que haya un artista en el escenario, y que haya un público, es lindo estar, y si hay mucho, como esta, noche es maravilloso. Eso es cultura, eso es arte. No se puede hacer arte sin que haya un espectador, y alguien que ponga una obra, música, lo que sea. Me parece que esta noche fue única para nosotros, porque además esto que ocurrió no se va a repetir. Cambiaremos las canciones, cambiaremos el vestuario, cambiaremos el público, o volverán ustedes y habrá otros. Eso es cultura, y eso es lo más hermoso que tiene un pueblo. Creo que es lo que nos une, más allá de las ideas políticas, y todo lo que pasa hoy, que uno prende la radio y se encuentra con problemas. Cuando uno saca la radio y decide poner la música que a uno le gusta, entonces pasan otras cosas, internamente. Les agradezco enormemente haber estado aquí, porque lo disfruté, disfruté de venir a esta ciudad que quiero tanto. No sé, por ahí voy a envejecer acá».
¡Bienvenida! ¡Claro! (le gritaron desde el público).

























Fotos: Diego Nucera
Texto: Federico «Poni» Rossi
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