El conjunto paulista llega a la Argentina en el marco de su gira celebrando los 25 años de historia. Barbatuques se presentará el sábado 13 en La Plata, el 14 en Buenos Aires, en 17 en Montevideo y el 18 en Córdoba. Tais Balieiro, es bailarina y forma parte del conjunto desde hace 12 años. Revista MuLA dialogó con ella sobre la historia de Barbatuques, el trabajo musical y educativo que realizan y sus experiencias personales a partir de su incorporación.
-¿Cómo es la relación de Barbatuques con la Argentina?
-Estuvimos dos veces en Argentina. En una ocasión para una feria del libro, y en otra ocasión para tocar con la Bomba de tiempo, y siempre estuvimos con ganas de ir más y de volver y de ir a otras ciudades también. También estuvimos en La Plata, pero eso hace ya un montón de tiempo. Así que ahora retomamos con un concierto muy histórico contando un poco nuestra historia en estos veinticinco años grupo. Así que muy felices de poder compartir este momento con los argentinos y las argentinas.
-¿Vos desde cuándo estás en Barbatuques? ¿Estás desde el principio?
-No, yo no estoy desde el principio. Yo estoy en Barbatuques desde hace doce años y soy, digamos, la última integrante del grupo que entró, ¿no? Muchos que están en el grupo actualmente están desde el principio. Han habido algunos cambios pero pocos así como con una trayectoria tan larga, es un grupo que se mantuvo más o menos con muchos integrantes que están desde su fundación.
-¿Y cómo fue tu inclusión en conjunto? ¿Cómo te encontraste con Barbatuques?
-Mira, yo soy creo que la única en el grupo que no tiene una formación de músico, sino que yo vengo de la danza, soy bailarina y profesora de tap. Tenía un grupo profesional y hace años tuvimos clase con una de las integrantes de Barbatuques, con Lu Horta y cuando yo vi por primera vez a esta chica haciendo percusión corporal, se me abrió un mundo y pensé: bueno yo que hago sonido con los pies, puedo hacer con todo el cuerpo, ¿no? Entonces fue un cambio tremendo y en ese momento también tuve la oportunidad de ir a un concierto de Barbatuques que fue de los primeros de de toda de la carrera del grupo. Y ahí sí me enamoré completamente. Entonces, antes de estar, de ser una integrante de Barbatuques, yo fui una fan. Iba a muchos conciertos, escuchaba los discos y estuve mucho tiempo viviendo en España y después, cuando volví, integré los grupos de estudio Fernando Barba, que es el fundador, donde haciamos juegos, improvisación. Y de ahí, bueno, poco a poco fui aprendiendo el repertorio, fui haciendo sustituciones y después me integré definitivamente.
-¿Y cómo han sido estos 12 años de tránsito con el grupo?
-Bueno, un gran privilegio, una gran aventura. Tuve la oportunidad de hacer cosas muy lindas, con Barbatuques, de grabar discos, de hacer muchos conciertos por muchas ciudades, de viajar. Tuve la oportunidad de grabar un disco que es muy lindo, con Hermeto Pascoal y Naná Vasconcelos, con la participación de estos dos maestros. Aprendí mucho, estudié un montón también. Y nada, soy muy feliz, la verdad, de estar en esta agrupación, de poder contribuir también con lo que yo puedo traer, ¿no? Con mi experiencia personal y eso.
-¿Y apareces bailando tap en el espectáculo?
-No, la verdad es que no. En Barbatuques usamos mucho los pies, ¿no? Pero más que nada para sacar un sonido grave, y tenemos inclusive unos tablados que usamos con micrófonos para que ese sonido grave pueda sonar. Y yo hago, en algunas canciones, en algunas músicas, este rol de estar en este tablado. Pero no es específicamente el tap americano, que es lo que yo hacía. Pero, por supuesto que el hecho de haber hecho mucho tap me da como… es una herramienta que yo tengo, que es una facilidad para poder hacer este rol en el grupo.
-La percusión tiene una relación muy estrecha con la música latinoamericana en general, pero con la música brasilera en particular ¿Cómo trabajan eso?
-Sí, mira, al principio Barbatuques estudió un montón y viajó un montón y vivenció un montón la música folclórica, digamos, de Brasil, de distintas partes, sobre todo del nordeste, los ritmos, y cómo también artistas más contemporáneos interpretaban eso, de manera más moderna y más vanguardista. Eso está muy presente en el primer disco, en el primer concierto que Barbatuques empezó a trabajar. Y cuando empieza a viajar y salir para otros países, otros lugares, Barbatuques también va absorbiendo otras influencias, el mismo tap americano, el beatbox o el flamenco. Y eso todo, como somos también muy urbanos, somos aquí de Sao Paulo, también tenemos como esa mirada de fusionar, de mezclar, de poner todo ahí en una gran olla y hacer con que estas influencias tan diferentes conversen. Entonces tenemos una música que mezcla el ska con el flamenco, el funk también se mezcla muy bien con muchos ritmos brasileños, el mismo Baiana, que es esa música la más conocida de Barbatuques, que tiene un ritmo muy fuerte brasileño, una manifestación cultural que es el baiana, que es un ritmo, pero también hay funk, hay como influencias distintas. Entonces es una manera también que con el tiempo fuimos desarrollando y mejorando.
-Ahí está también esto de la universalidad de la música, ese idioma universal que no tiene que ver tanto con las regionalidades, sino con esto de poder encontrarse a partir de eso con cualquier persona en el mundo.
-Claro, y aparte en el mundo hay muchas manifestaciones a través de la percusión corporal, sea en el barco, hay muchas manifestaciones a través de la percusión corporal, sea, bueno, Barbatuques es una posibilidad, una manera de organizar este lenguaje, pero hay unos festivales de música corporal que pudimos también tener contacto con cosas muy diferentes, muy innovadoras y a la vez tradicionales, porque venían de distintos lugares, y eso también nos abrió mucho la cabeza para componer y arreglar las músicas, hacer arreglos, bueno, utilizando toda esa influencia.
-¿cómo te preparás para venir a la Argentina?
-Bueno, estamos ansiosos, ansiosas para encontrarnos ahí con el público argentino. El show lo estamos ensayando, estamos preparando un lindo concierto, espero que les guste, y aparte están los talleres que son oportunidades muy ricas de vivenciar esta experiencia de la percusión corporal y de hacer música sin instrumentos, sin tener experiencia de músico y darse cuenta de que cualquiera puede hacer música, así que eso, felices, estamos todos los que vamos, estamos muy contentos y nada.
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