Cosquín 2026: récords, diversidad y una renovación que marca época

El 66° Festival Nacional de Folklore cerró su edición 2026 con un balance que excede largamente lo numérico y vuelve a colocar a Cosquín en el centro de la escena cultural argentina. Con más de un millón de visitantes, cinco lunas agotadas y un impacto económico estimado en 150 mil millones de pesos, la última edición confirmó un regreso masivo del público a la Plaza Próspero Molina y una ampliación inédita de su alcance territorial, simbólico y generacional.

Uno de los rasgos más visibles del Cosquín 2026 fue la diversidad de su grilla artística, con una programación que buscó —y logró— equilibrar tradición y renovación. La presencia de figuras históricas del folklore convivió con artistas de otras vertientes de la música popular, cruces generacionales y propuestas especialmente concebidas para el festival. El debut de Milo J en la luna de cierre, la celebración por los 30 años de Soledad, la participación de Susana Baca en la noche inaugural y el protagonismo del Pre Cosquín como semillero federal marcaron un punto de inflexión en la convocatoria y en la ampliación de públicos.

En ese marco, la organización destacó una apuesta explícita por la diversidad y la inclusión, tanto arriba como abajo del escenario. La grilla presentó una presencia sostenida de mujeres y disidencias en roles centrales —solistas, compositoras, instrumentistas y directoras— en línea con lo establecido por la Ley de Cupo Femenino en eventos musicales. Si bien el debate sobre la representación sigue abierto y requiere lecturas más profundas, la edición 2026 mostró avances concretos respecto de años anteriores, no solo en cantidad sino también en visibilidad y jerarquía artística dentro de la programación.

El balance también incluye lo que nunca se había hecho: una transformación profunda de la Plaza Próspero Molina, con inversiones en infraestructura, tecnología de última generación, ampliación de la capacidad del predio y la incorporación de nuevos espacios como la terraza gastronómica cubierta, financiada íntegramente con fondos propios. Todo ello sin resignar el carácter popular del festival ni su identidad histórica. Cosquín 2026 deja así una marca clara: es posible crecer, diversificar y modernizarse sin perder la raíz, reafirmando su lugar como capital cultural y caja de resonancia del folklore argentino y latinoamericano.

Fotos: Diego Nucera

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑