Bitácora del folklore | José Gabriel del Rosario Brochero: el Cura Gaucho que también vive en el folclore argentino

A 185 años de su nacimiento, el santo serrano sigue cabalgando en la memoria del pueblo.

Este 16 de marzo se recuerda el nacimiento de José Gabriel del Rosario Brochero, el sacerdote cordobés que pasó a la historia como el Cura Gaucho y que con el tiempo se convirtió en el primer santo nacido en la Argentina.

Brochero nació en Carreta Quemada en 1840 y desarrolló gran parte de su misión pastoral en el valle de Traslasierra, una región que en el siglo XIX se encontraba aislada por las montañas.

A lomo de mula recorrió durante décadas los caminos serranos llevando sacramentos, educación y ayuda social a las comunidades más alejadas. Pero su obra fue mucho más allá de lo espiritual: impulsó caminos, escuelas, acequias y la construcción de la Casa de Ejercicios Espirituales, que convocó a miles de personas de toda la región.

Su vida de entrega llegó a tal punto que contrajo lepra, enfermedad que lo dejó ciego y sordo en sus últimos años. Falleció el 26 de enero de 1914 y, más de un siglo después, fue canonizado por Francisco en 2016.

Un santo que también pertenece al folclore

La historia del Cura Brochero tiene muchos de los elementos que suelen alimentar el imaginario del folclore argentino: la vida rural, la fe sencilla del pueblo, la solidaridad y la figura del hombre que recorre los caminos para ayudar a los demás.

Por eso su presencia también se trasladó al cancionero popular, a los relatos criollos y a distintas expresiones culturales de Córdoba.

Uno de los trabajos musicales más importantes dedicados a su vida fue realizado por el cantautor cordobés Carlos Di Fulvio, quien en 1988 presentó la obra conceptual “Canto Brocheriano”, una cantata folclórica que narra distintos episodios de la vida del sacerdote.

En esa obra aparecen piezas como “Usted nos debe ayudar”, una milonga que recrea el diálogo del cura con el gobernador cordobés en busca de apoyo para sus obras, o “Un paso aquí, un tranco allá”, que describe sus interminables recorridos serranos.

Con el tiempo, Di Fulvio llevó ese trabajo también al formato escénico bajo el nombre de Cantata Brocheriana, interpretándolo con coros y conjuntos instrumentales en distintos escenarios del país.

Doña Jovita y la mirada serrana sobre Brochero

Otro homenaje muy recordado llegó desde el humor y la sabiduría popular de las sierras. El actor y humorista cordobés José Luis Serrano, a través de su personaje Doña Jovita, imaginó en uno de sus relatos qué haría el Cura Brochero si viviera en la actualidad.

En la reflexión titulada “¿En qué andaría el Cura Brochero si estuviera en estos días?”, Doña Jovita describe con ternura y humor serrano a un Brochero que seguiría recorriendo caminos, escuchando a la gente y ayudando a los más necesitados, sin dejarse vencer por la amargura de los tiempos modernos.

Los curas y el folclore

La presencia de sacerdotes dentro de la cultura folclórica argentina no es algo aislado. En muchos pueblos del interior, el cura ha sido históricamente un referente social, cultural y espiritual, muy cercano a la vida cotidiana de la comunidad.

Por eso no sorprende que sus figuras aparezcan en relatos, canciones o anécdotas del ambiente folclórico.

Un ejemplo claro se dio durante años en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde el recordado sacerdote Héctor María Munguillot fue una presencia cercana a la vida social y cultural de la ciudad en tiempos de festival.

Ese vínculo entre fe, pueblo y cultura popular forma parte de una tradición profundamente arraigada en el interior argentino.

Cabalgando tras sus huellas

Cada año, esa memoria se vuelve camino con la Cabalgata Brocheriana, una peregrinación que une Alta Gracia con Villa Cura Brochero atravesando las Sierras Grandes de Córdoba.

La edición número 30, realizada entre el 11 y el 15 de marzo de 2026, volvió a reunir a cientos de jinetes y peregrinos que recorren las mismas sendas que el Cura Gaucho transitó en el siglo XIX.

La travesía se ha convertido en una de las expresiones más fuertes de la religiosidad popular cordobesa, donde la fe se mezcla con la tradición gaucha, el paisaje serrano y la música del folclore.

Un santo del pueblo

A 185 años de su nacimiento, el Cura Brochero sigue siendo una figura profundamente presente en la memoria argentina. No sólo como santo de la Iglesia, sino como símbolo de compromiso social, cercanía con los humildes y espíritu serrano.

Tal vez por eso su historia encontró un lugar natural en el folclore. Porque el folclore, en definitiva, es la forma que tiene el pueblo de contar a sus propios héroes.

Y entre guitarras, coplas y caminos de montaña, el Cura Gaucho sigue avanzando, como en aquella milonga de Di Fulvio:

“un paso aquí, un tranco allá”.

Por Carlos Lucentti

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