La canción como memoria, poesía y compromiso en la música cubana
Guitarra, palabra y muchas veces fusil: la trova cubana es una de las tradiciones más profundas de la música latinoamericana. Cada 19 de marzo, Cuba celebra el Día del Trovador en homenaje a José ‘Pepe’ Sánchez, figura fundacional de una forma de hacer canciones donde música y poesía son inseparables.
Pepe Sánchez y el nacimiento de la trova
Nacido en Santiago de Cuba en 1856, Pepe Sánchez es considerado el padre de la trova tradicional cubana. Carpintero de oficio y músico autodidacta, fue uno de los primeros en componer canciones acompañadas por guitarra dentro de una lógica autoral.
Su obra más conocida, Tristezas, es considerada una de las primeras canciones de la trova cubana.
Pero más allá de sus composiciones, su legado está en haber inaugurado una figura clave en la música latinoamericana: el trovador como autor, intérprete y poeta.

La trova: canción, viaje y territorio
A fines del siglo XIX y comienzos del XX, los trovadores eran músicos itinerantes que recorrían ciudades y pueblos llevando sus canciones.
En ese recorrido, la trova se consolidó como una forma de canción que abordaba: el amor, la vida cotidiana, la identidad y también la realidad social.
Figuras como Sindo Garay, Manuel Corona y Alberto Villalón expandieron esa tradición y la convirtieron en uno de los pilares de la música cubana.

La Nueva Trova: canción y revolución
En los años sesenta, tras la Revolución Cubana, surge la Nueva Trova, un movimiento que retoma la tradición trovadoresca y la proyecta hacia una canción con fuerte contenido poético y social.
Entre sus principales exponentes aparecen Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola y Vicente Feliú, quien fue además uno de los impulsores del movimiento.
La Nueva Trova estuvo estrechamente vinculada al proceso revolucionario: muchos de sus músicos participaron en experiencias como el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, que buscaba articular arte, cine y política cultural en la isla.
Un movimiento latinoamericano

La Nueva Trova no surgió aislada. Formó parte de un movimiento continental de canción comprometida, vinculado a experiencias como la Nueva Canción chilena y el Nuevo Cancionero argentino.
De hecho, el propio Silvio Rodríguez reconoció que los fundadores de la Nueva Trova tomaron como referencia el impulso renovador del Nuevo Cancionero en los años sesenta.
En ese cruce, la canción dejó de ser solo entretenimiento para convertirse también en herramienta de expresión política, cultural y social.
Voces femeninas de la trova
Aunque muchas veces invisibilizadas, las mujeres también ocuparon un lugar importante en la historia de la trova y la Nueva Trova.
Entre ellas se destacan figuras como Sara González, integrante del movimiento desde sus inicios, y Xiomara Laugart, quien desarrolló una extensa trayectoria dentro de la Nueva Trova y luego en la escena internacional.
Sus voces ampliaron el universo de la canción trovadoresca, incorporando nuevas sensibilidades y miradas.
Nuevas generaciones: la trova sigue viva
Lejos de quedar en el pasado, la trova continúa transformándose.
En las últimas décadas surgieron nuevas camadas de cantautores, muchas veces agrupadas en espacios colectivos como la Trovuntivitis, un movimiento nacido en Santa Clara que reúne a jóvenes trovadores en encuentros informales y conciertos colectivos.
También aparece lo que se ha llamado la novísima trova, donde músicos como William Vivanco incorporan influencias contemporáneas como el rock, el reggae o el blues sin perder la raíz trovadoresca.
Cinco momentos clave en la historia de la trova cubana
Finales del siglo XIX — El nacimiento de la trova
Pepe Sánchez inaugura la canción trovadoresca como forma musical.
Principios del siglo XX — Consolidación
Sindo Garay, Manuel Corona y Alberto Villalón expanden el repertorio por toda Cuba.
Décadas de 1960 y 1970 — La Nueva Trova
Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola y Vicente Feliú proyectan una canción con fuerte contenido poético y social.
Décadas de 1980 y 1990 — Expansión latinoamericana
La trova se integra al cancionero del continente y dialoga con movimientos como la Nueva Canción.
Siglo XXI — Nuevas generaciones
Colectivos como la Trovuntivitis y cantautores de la llamada novísima trova renuevan la tradición desde nuevas estéticas.
Una canción que sigue diciendo
Desde las calles de Santiago hasta los escenarios del mundo, la trova cubana ha sido una forma de narrar la vida a través de la canción.
Por eso, cada 19 de marzo, el Día del Trovador no solo celebra a sus referentes, sino también una manera de entender la música como poesía, memoria y compromiso con el tiempo que se vive.
Por Federico «Poni» Rossi
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