Hay canciones que nacen de un recuerdo, pero no se quedan ahí. Se expanden. Se vuelven relato, paisaje y también advertencia.
Con La Yuyera, Damián Lemes construye un chamamé que parte de una figura concreta —Doña Geroma, curandera de su barrio en Gualeguaychú— para abrir una trama más amplia: la de los saberes populares, la memoria del monte y la relación con la tierra.
La canción, ganadora del rubro Canción Inédita en el Pre Cosquín 2026, no se limita a la evocación. Desde esa imagen inicial —la mujer que recorría las calles con su canasta de yuyos medicinales— Lemes despliega distintos planos: lo íntimo, lo comunitario y también lo político.
“No es una canción meramente descriptiva”, explica el propio autor. Y en efecto, La Yuyera avanza hacia una reflexión más profunda: la pérdida del monte nativo, la transformación del entorno y una crítica explícita a la lógica extractiva. “Lo que más me duele es el hombre, su codicia y ambición”, señala.
Pero la canción también respira barrio. Aparecen nombres propios, escenas cotidianas, vecinos que todavía sostienen esa trama comunitaria donde la memoria no es abstracta, sino vivida.
Entrerriano, arquitecto y músico, Lemes viene construyendo una obra con fuerte impronta litoraleña, donde la canción funciona como puente entre tradición y presente. En La Yuyera, ese cruce encuentra una de sus formas más logradas.
Y hacia el final, la canción se vuelve pregunta personal. Casi una súplica:
pedir un yuyo para sanar las propias dolencias.
Ahí, donde lo colectivo y lo íntimo se tocan, aparece el corazón de la obra.

Territorio sonoro / Un mapa de los nuevos sonidos que construyen la música popular hoy.
Deja un comentario