Hay canciones que no nacen solo de la imaginación, sino de la escucha. De lo que otros vivieron, de lo que alguien cercano llevó consigo para siempre.
Con Joven a Malvinas, Jordy Vivas construye un relato en primera persona que no le pertenece del todo, pero que decide asumir como propio: el de un soldado de 18 años que deja su casa, su familia y su tierra para ir a la guerra.
La canción se apoya en testimonios reales —voces de ex combatientes y, especialmente, la de su propio padre— y desde ahí encuentra su forma. No como reconstrucción histórica, sino como traducción sensible: pasar esas experiencias a palabras, a música, a presente.
“Pude poner en palabras, en poesía y en música una parte de nuestra historia”, cuenta Vivas. Y en esa operación aparece el núcleo del proyecto: no hablar sobre Malvinas, sino ayudar a que esas historias sigan circulando.
El videoclip refuerza esa intención y expande el alcance de la canción, proponiendo una entrada contemporánea a una memoria que sigue siendo constitutiva.
Nacido en Cosquín, con una raíz folklórica atravesada por sonoridades andinas y una mirada generacional, Jordy Vivas viene construyendo un camino propio dentro de la música popular. En este lanzamiento, esa búsqueda encuentra un punto de densidad particular: el cruce entre historia, herencia y canción.
Joven a Malvinas no busca cerrar un relato. Lo abre. Lo vuelve a poner en circulación.
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