Hay eventos que no necesitan presentación. Y, sin embargo, cada edición vuelve a preguntarse qué significa hoy reunirse alrededor de los libros. En 2026, la cumple 50 años y decide celebrarlo no con nostalgia, sino con expansión.
Del 23 de abril al 11 de mayo, el predio de La Rural vuelve a convertirse en una ciudad dentro de la ciudad: lectores, editoriales, escritores, docentes y curiosos se cruzan en un territorio donde la cultura circula, se discute y también se festeja. Bajo el lema “La Feria de siempre, como nunca la viste”, esta edición apuesta a renovar la experiencia sin perder su identidad .
La programación confirma esa intención. Habrá dos premios Nobel de Literatura, invitados internacionales de todos los continentes y una fuerte presencia de la escena local. La apertura, por primera vez en la historia de la Feria, estará a cargo de tres escritoras: , y , en un gesto que también marca época .
Pero la Feria no es solo una agenda de nombres. Es, sobre todo, un espacio donde se tensionan las preguntas del presente. En ese sentido, los ciclos de diálogos —sobre lectura, escritura, memoria, inteligencia artificial y transformaciones culturales— funcionan como uno de sus núcleos más potentes. Pensar cómo se lee hoy es, también, pensar cómo se vive.
El país invitado de honor será Perú, con una propuesta que cruza literatura, historia y lenguas originarias, y que pone en escena una idea clave: la cultura como territorio compartido. A eso se suman homenajes —como el dedicado a —, espacios inmersivos, muestras, y un nuevo pabellón pensado para explorar la relación entre literatura, arte y tecnología.
En esta edición aniversario, además, la Feria amplía su lenguaje. La incorporación de una “Pista Central” con música en vivo, recitales y propuestas performáticas abre el juego hacia otros públicos y confirma algo que hace tiempo se viene insinuando: el libro ya no es un objeto aislado, sino parte de una experiencia cultural más amplia.
También habrá lugar para lo que sostiene silenciosamente el ecosistema del libro: jornadas profesionales, encuentros educativos, programas para bibliotecas populares y espacios de formación. Porque si la Feria es una celebración, también es una infraestructura.
A cincuenta años de su primera edición, la Feria del Libro sigue siendo una escena donde conviven el mercado, la lectura y la conversación pública. Un espacio donde los libros no solo se exhiben: circulan, incomodan, acompañan y, a veces, transforman.
Biblioteca MuLA — libros (y lectores) en movimiento.
Deja un comentario