El fútbol como celebración popular, la geografía como territorio compartido y el folklore como lenguaje para pensar el presente. Sobre esos pilares se sostiene Celeste y blanco, la nueva canción de José Luis Aguirre, una obra que toma la emoción que despierta la Selección Argentina para hablar de algo mucho más amplio: la identidad de un pueblo.
Lejos de una canción circunstancial, Aguirre construye un relato donde conviven la Cordillera y el mar, los quebrachos y los glaciares, el Paraná, la Patagonia y los esteros; pero también la escuela, el potrero, las villas y los pueblos. La Argentina aparece como un territorio diverso, atravesado por su cultura, su memoria y sus luchas.
En esa cartografía afectiva también tienen lugar figuras y símbolos que forman parte del imaginario colectivo: Charly García, Mercedes Sosa, el Che Guevara, Mafalda, Diego Maradona, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Malvinas, el tango, la chacarera, el chamamé y el cuarteto. Todo confluye en una misma idea de pertenencia, sin nostalgias vacías ni consignas grandilocuentes.
La canción tampoco elude el presente. En uno de sus pasajes más significativos, el autor interpela a los futbolistas para que jueguen «por la simple gente», «por los jubilados» y por quienes padecen las dificultades cotidianas, mientras reivindica la defensa del agua y de la Madre Tierra. Así, el deporte deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en una metáfora de los desafíos colectivos.
Musicalmente, Celeste y blanco se inscribe en el universo de la canción de raíz que caracteriza la obra de José Luis Aguirre: una escritura profundamente poética, atravesada por el paisaje serrano, la tradición folklórica y una mirada contemporánea sobre la realidad social.
El lanzamiento llega pocas semanas después de la publicación de Al Sol, su más reciente álbum, disponible en todas las plataformas digitales, reafirmando un momento especialmente fecundo en la producción artística del músico cordobés.
Con Celeste y blanco, José Luis Aguirre vuelve a demostrar que el folklore puede dialogar con los acontecimientos del presente sin perder profundidad. En tiempos donde el fútbol suele reducirse al resultado, el cantautor propone otra lectura: la de un país que, cuando empuja para el mismo lado, todavía puede imaginar un horizonte compartido.
Celeste y blanco
José Luis Aguirre
🇦🇷🫂🇦🇷
Con el fútbol como punto de encuentro, José Luis Aguirre entrega una canción que celebra la identidad argentina desde sus paisajes, su cultura, su memoria y su gente. Un canto a la unidad, la esperanza y los sueños compartidos.
Qué lindo que lo gritamos
Último mundial de Leo
En esa remontada
Con Egipto dos a Cero
Lautaro contra Inglaterra
Para siempre en el recuerdo
De Mar y de Cordillera
De Algarrobos y Quebrachos
De Pampa y Patagonia
Negro Gringo Originario
De Escuela, Potrero y Villa
De ahí vienen nuestros muchachos
Los Glaciares, los Esteros,
El Paraná no se entrega
Tal vez valió el ejemplo
Y el Agua sea la Estrella
Pa’ poner los mismos huevos
Defendiendo Madre Tierra
Vamos Vamos Argentina
Nunca bajemos los Brazos
Que unidos siempre se puede
Lo demostró el Equipazo
Son los colores del Alma
Corazón Celeste y Blanco
País de Charly, Mercedes
Del Che, Mafalda y el Diego
De Madres y de Abuelas
Las Malvinas en el pecho
Del Tango y la Chacarera
Del Chamamé y el Cuarteto
Jueguen por la simple Gente
Jueguen por los Jubilados
Mientras ustedes juegan
Nos duele el Pan y el Trabajo
Por la Sonrisa de un Niño
Por un País encontrado
Salí a jugar por tu sueño
De changuito madrugando
No importa, ganes, pierdas,
Con un Mate y lo charlamos
Te esperamos con Fideo,
Familia, Truco y Asado
Vamos Vamos Argentina
Capaz que la levantamos
Ha visto que sí se puede
Pechando pal’ mismo lado
Son los Colores del Alma
Corazón Celeste y Blanco.
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