La Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados dio dictamen al proyecto que propone declarar Bien de Interés Histórico Nacional al inmueble donde funciona la librería y disquería. La iniciativa busca evitar su demolición ante el proyecto de la futura Línea F del subte. Mientras tanto, la campaña ciudadana ya reúne cerca de 30.000 firmas.
La defensa de Zivals sumó un avance en el Congreso de la Nación. El proyecto de ley que busca proteger el histórico inmueble de la avenida Callao 373, donde funciona desde 1971 la emblemática librería y disquería porteña, obtuvo dictamen de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados y continuará su recorrido legislativo en el área de Presupuesto.
La iniciativa, presentada por el diputado nacional Esteban Paulón el 23 de octubre bajo el expediente 5681-D-2026, propone declarar al inmueble Bien de Interés Histórico Nacional, en los términos de la Ley 12.665. El objetivo es preservar el edificio y su actividad cultural frente a la expropiación y demolición previstas en el proyecto de construcción de la futura Línea F del subte porteño.
El avance parlamentario representa un nuevo capítulo en una disputa que excede la continuidad de un comercio. Con 55 años de historia, Zivals se convirtió en un punto de referencia para generaciones de lectores, músicos, artistas y melómanos, y forma parte de la identidad cultural de la avenida Corrientes.
Una protección para el edificio y su historia
El proyecto establece que la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos deberá determinar los alcances de la protección. Además, dispone que, hasta tanto ese organismo se expida, no podrán realizarse demoliciones totales o parciales ni modificaciones sustanciales del inmueble sin su intervención y autorización.
Entre los fundamentos se destaca la trayectoria de Zivals desde su apertura, en marzo de 1971, y su aporte a la circulación de libros, discos y expresiones artísticas. La propuesta también recupera episodios significativos de su historia, como la experiencia de Music Up, un club de jazz que funcionó en el primer piso entre 1978 y 1980 y por cuyo escenario pasaron músicos como Rodolfo Mederos, el Mono Villegas, Lito Nebbia y Rada junto a Emilio del Guercio.
También se reconoce el papel de Acqua Records, sello discográfico incorporado al establecimiento en 2007, cuyo catálogo está dedicado a la música popular argentina, con especial presencia del tango. El proyecto subraya así que la relevancia de Zivals excede su actividad comercial y comprende una trayectoria vinculada con la producción, la difusión y el encuentro cultural.
La iniciativa nacional se suma a otro reconocimiento institucional: en 2026, la Legislatura porteña declaró a Zivals Sitio de Interés Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante la Resolución 178/2026.
La Línea F y una alternativa para evitar la demolición
El conflicto se originó en el proyecto de construcción de la estación Corrientes de la futura Línea F. Según los antecedentes técnicos incorporados a la iniciativa, el diseño ejecutivo contempla la expropiación total del inmueble y su demolición para construir allí el vestíbulo principal de la estación, con una superficie aproximada de 304 metros cuadrados.
Frente a esa posibilidad, desde Zivals sostienen que el desarrollo de la infraestructura de transporte y la preservación del patrimonio no son objetivos incompatibles. Por eso, presentaron una propuesta alternativa que mantiene la traza de la línea y la configuración prevista para el andén, pero plantea trasladar al subsuelo el vestíbulo y sus instalaciones complementarias.
La alternativa contempla tres accesos en el espacio público: dos en los extremos del pasaje Enrique Santos Discépolo, conectados mediante un túnel peatonal subterráneo, y otro sobre la vereda ensanchada de la calle Lavalle, entre Callao y Rodríguez Peña.
El documento señala que esta propuesta fue presentada ante el ministerio competente, aunque todavía no habría recibido una respuesta técnica en el expediente. Por eso, plantea la necesidad de evaluar su viabilidad constructiva, los costos, la accesibilidad y las condiciones de seguridad antes de avanzar con una intervención irreversible.
“ No estamos en contra del subte, pero queremos ser escuchados con nuestras soluciones alternativas para que se avance con la nueva línea sin tener que demoler un patrimonio que los porteños ya expresaron querer defender”, sostiene Fernando Laviz, integrante de la familia fundadora de Zivals.
Casi 30.000 firmas y un abrazo ciudadano
En paralelo al avance legislativo, la campaña ciudadana para defender el histórico local continúa sumando adhesiones. Según sus impulsores, la petición publicada en Change.org ya alcanzó casi 30.000 firmas y busca que se revise el proyecto de expropiación y se preserve el edificio.
La movilización también tuvo una expresión pública el sábado 31 de octubre, cuando alrededor de 500 personas participaron de un abrazo simbólico en la esquina de Corrientes y Callao. Artistas, músicos, vecinos y clientes se acercaron para expresar su rechazo a la demolición y acompañar el reclamo.
La campaña se sostiene bajo las consignas #ZivalsNoSeExpropia y #ZivalsNoSeVa, y propone una defensa que trasciende la continuidad de un establecimiento comercial: se trata de preservar un espacio que forma parte de la memoria musical, editorial y cultural de Buenos Aires.
Con el dictamen de la Comisión de Cultura, el proyecto consiguió un primer avance en el Congreso. El camino legislativo todavía continúa, mientras la comunidad de Zivals insiste en que es posible construir la nueva línea de subte sin borrar una parte de la historia cultural porteña.
La petición para acompañar la defensa de Zivals puede firmarse en: change.org/salvemoszivals
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