Falleció Dominga Almada, la Madre Costera que inspiró una canción eterna

Por Federico «Poni» Rossi

La cultura litoraleña está de duelo. Este jueves falleció Dominga Ayala de Almada, conocida popularmente como «Minga» o simplemente como la Madre Costera, una figura entrañable de la costa entrerriana cuya historia quedó para siempre unida a una de las obras más emblemáticas del cancionero del Litoral.

Según informaron sus familiares, Dominga falleció a las 20 horas a los 93 años de edad. Por expreso deseo suyo no será velada. Sus restos serán cremados y sus cenizas esparcidas en Colón, la ciudad entrerriana donde nació y a la que siempre permaneció ligada afectivamente.

Su nombre trascendió las fronteras de Entre Ríos cuando Linares Cardozo encontró en ella la inspiración para escribir la inolvidable Canción de cuna costera, una de las composiciones más representativas de la música litoraleña.

La historia cuenta que el poeta, músico y pintor la observó junto al río, acunando a uno de sus hijos. Aquella imagen de maternidad, ternura y vida costera quedó grabada en su memoria y terminó transformándose en canción.

Pero Dominga fue mucho más que la musa de una obra célebre.

Nacida en 1932, vivió gran parte de su vida vinculada al río Paraná, a las islas, a los pescadores y a las tradiciones que dieron identidad a los pueblos costeros. Con el paso de los años se convirtió en una referencia cultural del Litoral, una transmisora de saberes populares y una voz respetada dentro de las comunidades ribereñas.

Su historia personal y la memoria de la vida junto al río quedaron reflejadas también en Mujer de la costa, libro donde compartió experiencias, recuerdos y relatos de una cultura profundamente ligada al agua, la navegación y el trabajo de las familias isleñas.

En reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la identidad entrerriana, cada 8 de octubre se celebra el Día de la Madre Costera, una fecha creada en homenaje a su figura.

A lo largo de los años participó de numerosos encuentros culturales dedicados a la música y la tradición litoraleña. En 2016 estuvo presente en la ciudad de La Paz junto a Rubén Cuestas durante los festejos del Día de la Chamarrita, en una jornada que también sirvió para rendir homenaje a su eterno amigo Linares Cardozo.

Su partida deja una profunda tristeza entre quienes la conocieron y admiraron. Pero también invita a recordar una vida atravesada por el río, la cultura popular y la memoria de los pueblos costeros.

El Paraná seguirá corriendo como siempre.

Pero desde hoy habrá un silencio distinto entre los sauces.

La costa extrañará su andar.

Y la canción que ayudó a inspirar seguirá arrullando generaciones, llevando para siempre el recuerdo de aquella mujer sencilla que un día quedó convertida en símbolo de todo un pueblo.

Que descanse en paz, Dominga Ayala de Almada.

La Madre Costera.

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