Por Revista MuLA | Huellas
El chamamé despide a uno de sus guitarristas más respetados. Salvador Patricio Irrazábal, conocido artísticamente como Toti Aguilar, falleció este 14 de julio en Rosario, ciudad donde había nacido el 31 de octubre de 1949. Músico, compositor y referente de varias generaciones, desarrolló una extensa trayectoria que lo llevó a integrar algunos de los conjuntos más importantes del género y a participar en innumerables grabaciones que forman parte del patrimonio musical del Litoral.
Desde muy pequeño encontró en la guitarra su forma de expresión. Aprendió el instrumento de manera intuitiva y, siendo apenas un adolescente, debutó profesionalmente junto a Ramón Merlo, iniciando un camino artístico que se extendería durante más de seis décadas.
En 1968 recibió una convocatoria que marcaría definitivamente su carrera: Tarragó Ros lo incorporó a su conjunto. Durante seis años integró la formación del «Rey del Chamamé», participando de discos fundamentales como Amanecer Campero (1969) y Adiós Gorgonio (1975). También acompañó a Antonio Tarragó Ros en su debut discográfico, convirtiéndose en parte de una etapa clave para la historia del chamamé.
Pero la historia de Toti Aguilar fue mucho más amplia que su paso por el conjunto de Tarragó. De regreso junto a Ramón Merlo continuó grabando y aportando composiciones propias, mientras desarrollaba una intensa actividad como músico sesionista. Su guitarra acompañó a figuras como Abelardo Dimotta, Pablo Copello, Gregorio de la Vega, Monchito Merlo, Verón-Palacios, Los Hermanos Cardozo, Coco Zini y Rubén Rodríguez, entre muchos otros. También integró durante varios años el recordado Conjunto Ivotí, una de las agrupaciones emblemáticas del género.

En 1991 registró el álbum Soñando con mi guitarra, una producción dedicada a sus propias composiciones arregladas para cuarteto de guitarras, donde mostró otra faceta de su sensibilidad musical. A partir de 2003 fue uno de los fundadores del conjunto Los Integrantes, con el que grabó cuatro discos y continuó llevando el chamamé a escenarios de todo el país. En los últimos años seguía presentándose junto a Legendarios Ivotí, demostrando que nunca se alejó de la música.
Como autor y compositor dejó un legado de más de sesenta obras registradas. Entre ellas se destacan Cuando el destino te lleve lejos, Melodía para mi madre, Con mi eterna ausencia, Yo soy fiel a mi Entre Ríos, Gaucho Felicianero, La repartija, Bella Misiones, Al estilo de Mateo, Mi trigueñita porá y Bien malezalero, composiciones que siguen formando parte del repertorio de numerosos intérpretes del Litoral.
En marzo de 2023 había recibido un emotivo homenaje en su Rosario natal. Rodeado por familiares, amigos y colegas, repasó su historia sobre el escenario y dejó una frase que resumía toda una vida dedicada a la música: «Cada día se aprende algo nuevo. La vida del músico tiene alegrías y amarguras, pero siempre vale la pena».
Con la partida de Toti Aguilar se despide uno de esos músicos cuya obra muchas veces transcurrió lejos de los grandes titulares, pero que resultó indispensable para comprender el desarrollo del chamamé contemporáneo. Su guitarra acompañó a los grandes referentes del género, sostuvo incontables escenarios y dejó una marca profunda en la música litoraleña.
Hoy quedan sus grabaciones, sus composiciones y el recuerdo de un artista que hizo de la guitarra una forma de contar el paisaje, la memoria y la identidad del Litoral argentino.
Deja un comentario