Salta celebra cada 11 de agosto una de sus expresiones culturales más arraigadas. La fecha fue instituida en 2011 en homenaje al poeta y compositor Ariel Petrocelli, pero también funciona como reconocimiento a las copleras y copleros que mantienen viva una forma de poesía oral ligada a la memoria y a la identidad del noroeste argentino.
La copla tiene algo de canción, de poesía y de conversación. Se canta, se responde, se aprende de oído y se transmite de generación en generación. En Salta forma parte de una tradición profundamente vinculada con la vida comunitaria y con la música de caja y voz.
Por eso, cada 11 de agosto, la provincia celebra el Día Provincial de la Copla, establecido por la Ley 7683, sancionada en septiembre de 2011 y promulgada en octubre de ese año. La fecha fue elegida para conmemorar el nacimiento de Ariel Petrocelli, poeta y compositor salteño nacido en Campo Santo el 11 de agosto de 1937.
La ley tiene un artículo y un objetivo concreto: establecer la fecha para poner en valor una expresión considerada popular y ancestral y homenajear a uno de los grandes autores del cancionero salteño. Pero la celebración fue adquiriendo un sentido más amplio: reconocer también a quienes, desde los pueblos, los escenarios, las reuniones familiares y las fiestas populares, mantienen vigente la copla.
Ariel Petrocelli, el poeta detrás de la fecha

Petrocelli fue maestro, poeta y compositor. Comenzó su carrera docente en Cachi, paisaje que dejaría una huella profunda en su obra. Allí conoció a Isamara, también maestra, quien sería su compañera de vida y de escenario.
Su primera canción, «Para ir a buscarte», fue escrita en 1958 para ella, con música de Daniel Toro. A partir de allí construyó un repertorio que se convirtió en parte del cancionero popular argentino.
Entre sus obras aparecen «Cuando tenga la tierra», junto a Daniel Toro; «El Antigal», con Lito Nieva y Daniel Toro; «Zamba del Ángel», con Hugo Díaz; «El Seclanteño», «La Bagualera» y «Zamba de Cachi», entre muchas otras. Registró 219 obras en SADAIC y recibió, entre otros reconocimientos, el Cóndor de Plata y el premio mayor de SADAIC.
Su poesía también tuvo una dimensión social. Durante la última dictadura militar varias de sus obras fueron prohibidas por su contenido y por la reivindicación de los sectores populares.
Petrocelli murió en Salta el 17 de septiembre de 2010, a los 73 años. Un año después, la provincia convirtió la fecha de su nacimiento en una celebración destinada a mantener vivo aquello que atravesó buena parte de su obra: la palabra cantada.
La copla, entre la voz y la memoria
La copla salteña está estrechamente vinculada con la baguala y la caja, y tiene una presencia especialmente fuerte en los Valles Calchaquíes, la Puna y otras regiones del noroeste.
Su estructura breve permite decir mucho con pocas palabras. Puede hablar de amor, paisaje, trabajo, soledad, celebración, humor o injusticia. Y puede aparecer tanto en una fiesta popular como en una reunión familiar.
Esa capacidad de transmisión explica buena parte de su permanencia: no necesita un escenario para existir.
La copla vive cuando alguien toma una caja y comienza a cantar.
Y también cuando otra persona responde.
Las voces que mantienen la tradición
El Día Provincial de la Copla no pertenece solamente a Ariel Petrocelli ni a los grandes nombres del cancionero.
También es de las copleras y copleros que sostienen la tradición en los pueblos y comunidades.
Entre las voces reconocidas en los últimos años aparecen Segunda Lamas, Teodora Pérez, Cristina Lara y Sarita del Carmen Maidana, junto con copleros como Alberto Yapura y Leoncio Guitián. En 2025, la Cámara de Diputados de Salta los distinguió precisamente en el marco de esta efeméride.
Y hay nombres que forman parte desde hace décadas de la memoria de la copla salteña, como Eulogia Tapia y Balbina Ramos, representantes de una tradición en la que la voz de las mujeres ocupa un lugar fundamental. La propia agenda cultural de Salta mantiene encuentros y festivales vinculados con la copla, entre ellos el Festival de la Copla de La Poma, que reúne a artistas de Salta y Jujuy.
Por eso, más que una fecha para mirar hacia atrás, el 11 de agosto puede leerse como una invitación a escuchar el presente.
Una tradición que sigue viva
Hay expresiones culturales que sobreviven porque se conservan en los archivos. La copla sobrevive de otra manera: porque alguien la canta y alguien más aprende a cantarla.
A más de una década de la creación del Día Provincial de la Copla, ese sigue siendo su sentido más profundo. Recordar a Ariel Petrocelli, sí, pero también reconocer una tradición que excede a cualquier autor y que continúa pasando de voz en voz.
En Salta, cada 11 de agosto, la copla vuelve a recordar que cuatro versos pueden contener una historia entera.
Y que mientras haya una caja, una voz y alguien dispuesto a responder, la tradición seguirá cantando.
Deja un comentario