La cantora, autora y compositora pampeana estrena una obra en coautoría con Peteco Carabajal que celebra el vínculo con la tierra natal a través de la huella, ritmo tradicional de La Pampa. El lanzamiento ya está disponible en plataformas digitales.
Eli Fernández vuelve a poner la canción en el centro con “Huella de barro y sol”, una composición realizada junto a Peteco Carabajal que recupera la huella, ritmo característico de La Pampa, para construir una historia de amor y pertenencia a la tierra natal.
La nueva canción se inscribe en el recorrido que la cantora, autora y compositora viene construyendo con paciencia y claridad. Una obra luminosa, atravesada por el sentimiento y por una mirada profundamente ligada a sus raíces, que suma una nueva página a su historia artística.
En la grabación, Peteco Carabajal participa en voz y guitarras, mientras que Leandro Marquesano está a cargo de los arreglos, piano, bajo y sintetizadores. La letra pertenece a Eli Fernández y Peteco Carabajal, y la música es de Peteco. La edición, mezcla y mastering fueron realizados por Sebastián Palacios en Islandia Estudio, mientras que Noe Gaillardou estuvo a cargo del diseño de tapa.

“Huella de barro y sol” llega después de las presentaciones de Eli en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde compartió escenario con artistas como Suna Rocha, Peteco Carabajal y Silvia Lallana.
Pero el lanzamiento también forma parte de un presente artístico más amplio. Eli continúa desarrollando su ciclo “Más vale esperar cantando”, una propuesta de música en vivo que busca recuperar el encuentro entre artistas y público como espacio de celebración y construcción colectiva.
El nombre del ciclo surge de “La de los humildes”, la zamba de Armando Tejada Gómez y Oscar Matus, particularmente de su verso “si hay que esperar la esperanza, más vale esperar cantando”. La propuesta tendrá distintas fechas y ciudades, con invitados que irán variando en cada presentación.
La próxima fecha será el jueves 10 de septiembre, a las 21, en el Club Social Cambalache, Defensa 1179, San Telmo, Buenos Aires. Las entradas están disponibles en el sitio del espacio.
Una cantora ligada a la tierra
Nacida en General Pico, La Pampa, Eli Fernández lleva editados tres álbumes.
Su debut, “Canto Soy”, fue publicado en 2018 y recibió una nominación a los Premios Gardel 2019 en la categoría Mejor Álbum Artista Femenina de Folklore.
En 2022 llegó “Alas sin pena”, producido por Popi Spatocco y ganador del Premio Mercedes Sosa 2023 como Mejor Álbum Solista de Folklore. El disco contó además con participaciones de Teresa Parodi, Nahuel Pennisi, Sandra Mihanovich, Lidia Borda y Daniela Calderón.
En 2024 editó “Las ramas de este sueño”, producido y arreglado por Leandro Marquesano y Sebastián Palacios. El álbum profundiza su vínculo con la música popular argentina y con la tierra, incorporando diferentes ritmos del folklore y cruces con el rock y la fusión.
Su trayectoria también incluye reconocimientos como el premio CIEyA a la Música de Córdoba, que recibió en 2021 como Artista Revelación de Folklore, y la distinción como “Artista destacada de la ciudad” otorgada en 2022 por el Concejo Deliberante de General Pico.
Fernández ha participado además de diferentes proyectos colectivos vinculados con la escena de cantoras, entre ellos “Cantoras de aquí y de allá”, junto a Laura Albarracín y Patricia Gómez, y “Herederas”, junto a Cecilia Mezzadra, Silvia Lallana y Roxana Carabajal.
También formó parte del álbum “Canciones para no morir”, homenaje al centenario del poeta Hamlet Lima Quintana, y participó de su presentación en el Teatro Real junto a Mario Díaz y la Orquesta Municipal de Cuerdas de Córdoba.
Con “Huella de barro y sol”, Eli Fernández vuelve a una de las claves que atraviesan su obra: la canción como territorio, memoria y pertenencia. Esta vez, en diálogo con Peteco Carabajal y desde una huella que vuelve a unir música y paisaje pampeano.
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