Murió Golondrina Ruiz, una vida dedicada a las raíces de la cultura popular

Rafael Ricardo “Golondrina” Ruiz, escritor, músico, poeta, actor, guionista y gestor cultural mendocino, murió este lunes 5 de octubre a los 78 años. Recorrió a caballo 14 provincias argentinas, escribió y dirigió la Fiesta Nacional de la Vendimia y hasta sus últimos días siguió trabajando por la cultura popular.

La cultura mendocina despidió este lunes a una de sus figuras más singulares. Rafael Ricardo “Golondrina” Ruiz murió a los 78 años, dejando una trayectoria que atravesó la música, la poesía, la escritura, el teatro y la gestión cultural.

Nacido en Tunuyán en 1947, Ruiz construyó una relación profunda con las tradiciones de Mendoza y, a través de ellas, con las expresiones culturales del interior argentino. Fue músico, cantor, poeta, escritor, actor, guionista y director de espectáculos, pero también un investigador atento a las costumbres, los relatos y los saberes transmitidos de generación en generación.

Su nombre quedó particularmente ligado a la Fiesta Nacional de la Vendimia, aunque reducir su trayectoria a esa celebración sería dejar afuera una parte esencial de su trabajo.

El viaje que marcó su vida

Entre 1976 y 1982, cuando tenía alrededor de 28 años, Golondrina Ruiz emprendió una experiencia poco común: se subió a un caballo, tomó su guitarra y recorrió 14 provincias argentinas, desde el centro del país hasta La Quiaca.

Durante seis años compartió caminos y jornadas con puesteros, arrieros y familias rurales. Escuchó historias, aprendió recetas, registró canciones y costumbres y reunió saberes que no estaban necesariamente escritos en ningún lugar.

Aquella travesía terminó convirtiéndose en una de las claves de su mirada artística. Para Ruiz, la cultura popular no era una pieza de museo: estaba en el fogón, en la conversación, en el mate, en el trabajo y en las formas cotidianas de relacionarse. “En el compartir una mesa, un mate, un mate cocido, un yerbeado, ahí está nuestra identidad”, explicaba en una entrevista reciente.

La experiencia quedó finalmente reunida en El yantar de los cantares, libro que presentó apenas cuatro días antes de su muerte, en la Feria del Libro Mendoza 2026.

Un artista de múltiples lenguajes

La producción de Golondrina Ruiz nunca se limitó a una disciplina. La música y la poesía convivieron con su trabajo teatral y con una intensa actividad como gestor y promotor cultural. Su interés estuvo puesto especialmente en las expresiones populares, las tradiciones mendocinas, los paisajes y las culturas de los pueblos originarios.

También tuvo una importante actividad vinculada con la radio y los escenarios, y durante décadas estableció vínculos con músicos, escritores, actores y otros trabajadores de la cultura. Quienes lo conocieron recuerdan, además de su obra, una presencia escénica muy particular: la guitarra, el sombrero, la vestimenta gaucha y aquella característica barba que se convirtió en parte de su imagen pública.

Golondrina y la Vendimia

Su relación con la Fiesta Nacional de la Vendimia fue uno de los capítulos centrales de su trayectoria. En 2003 escribió el guion de la Fiesta Nacional de la Vendimia, Hileras del corazón. Dos años después, en 2005, asumió la dirección general del espectáculo. Volvió a hacerlo en 2020, cuando escribió y dirigió Sinfonía azul para el vino nuevo, una puesta que reunió a más de mil artistas en escena.

También fue actor protagónico de la Vendimia en 2009. Su vínculo con la fiesta no había terminado. En los últimos días de su vida, su propuesta El alma de esta tierra, realizada junto a Gaspar Tello, había quedado seleccionada entre las cuatro finalistas para competir por la realización del Acto Central de la Vendimia 2027.

De este modo, Golondrina Ruiz continuaba pensando la Vendimia y la cultura mendocina desde el mismo lugar desde el que había construido toda su trayectoria: las raíces, la memoria y la identidad.

Hasta el final

Hay algo particularmente significativo en sus últimos días. El 1 de octubre, cuatro días antes de su muerte, Ruiz presentó El yantar de los cantares en la Feria del Libro de Mendoza. El libro recuperaba precisamente aquella travesía a caballo que había realizado medio siglo atrás y las historias de las personas que encontró en el camino.

Y mientras presentaba su libro, seguía proyectando una nueva Vendimia. La noticia de su muerte fue confirmada por el subsecretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, quien lo despidió como un referente de las tradiciones provinciales. Artistas y colegas también recordaron su trabajo y su influencia en distintas generaciones de trabajadores de la cultura.

Una manera de entender la cultura

Quizás la mejor forma de acercarse a Golondrina Ruiz sea entender que para él la cultura popular se encontraba en las personas. Por eso recorrió pueblos, conversó con quienes vivían en ellos, escuchó sus historias y convirtió esas experiencias en canciones, textos, obras teatrales y espectáculos.

Su recorrido a caballo por 14 provincias no fue solamente un viaje. Fue también una forma de mirar la Argentina y de construir una obra a partir de sus voces. Murió a los 78 años, todavía trabajando, todavía escribiendo y todavía imaginando una nueva Vendimia.

Queda su obra y, sobre todo, queda esa búsqueda de preservar aquello que muchas veces no aparece en los grandes relatos: las canciones, las costumbres, las historias y las voces de los pueblos.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑