Radicado en Barcelona desde la década de 1990, desarrolló una extensa carrera internacional y actuó junto a orquestas sinfónicas, bandas y formaciones de jazz. Admirador de Astor Piazzolla, exploró las posibilidades del bandoneón más allá de los formatos tradicionales del tango. Su última presentación en Uruguay fue en abril de 2023, en la Sala Zitarrosa.
La música popular uruguaya despide a Enrique Tellería, bandoneonista y compositor que construyó una trayectoria internacional marcada por la búsqueda sonora y el cruce entre el tango, la música sinfónica y el jazz. La Asociación Uruguaya de Músicos (AUDEM), de la que era socio de honor, comunicó su fallecimiento y destacó su recorrido artístico, desarrollado durante décadas principalmente en Europa.
Tellería se había radicado en Barcelona durante la década de 1990. Desde allí consolidó una carrera que lo llevó a actuar con destacadas formaciones europeas y a participar en proyectos musicales de distintos países, sin perder el vínculo con Uruguay y el Río de la Plata.
El bandoneón más allá del tango tradicional
El tango fue el centro de su repertorio, tanto a través de composiciones propias como de obras de otros autores, que abordó con arreglos para orquesta sinfónica, banda y diversas agrupaciones de cámara.
Su concepción musical, sin embargo, no se limitaba a los formatos tradicionales. Tellería reconocía la incorporación de elementos modernos y las fusiones con el jazz como parte de su lenguaje. En ese camino, la figura de Astor Piazzolla fue una referencia fundamental: admiraba su capacidad para llevar el bandoneón a las salas de concierto y ampliar los espacios en los que podía escucharse el tango.
Tellería desarrolló esa búsqueda en escenarios europeos, donde el instrumento rioplatense encontró lugar junto a formaciones de gran escala y conjuntos dedicados a otros géneros.
Entre las agrupaciones con las que actuó figuran la Orquesta Sinfónica del Vallès, la Jove Sinfónica de Sant Cugat, la Banda Sinfónica de Madrid, la Sinfónica de Sevilla, la Banda Sinfónica de A Coruña, la Banda Sinfónica de Valencia y la Banda Municipal de Barcelona. También trabajó con la HR Big Band de Fráncfort, la Filarmónica de Reutlingen y el Varia-Ensemble Music, de Alemania, entre otras formaciones.
Su actividad incluyó además presentaciones junto a músicos y artistas de distintos ámbitos, como Joan Manuel Serrat, Dyango, Moncho, Alberto Cortez, Joaquín Sabina, Raimundo Amador, Nacha Guevara y Jorge Sobral.
Barcelona, una nueva etapa
La llegada a Barcelona abrió un período decisivo en su trayectoria. La ciudad le permitió integrarse a una escena musical en la que convivían el tango, el jazz y la música académica, y desde la cual proyectó su trabajo hacia otros países.
Durante los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992, Tellería estuvo a cargo de los espectáculos relacionados con el tango. Según recuerda AUDEM, su conocimiento del bandoneón y del género lo convirtió en una figura de referencia para aquella tarea.
Años después debutó en el Palau de la Música con la Orquesta Sinfónica del Vallès. A partir de entonces continuó desarrollando una carrera que incluyó giras por Alemania, Canadá, Chile, Austria, Suecia y otros destinos.
También participó con la Orquesta de Guitarras de Barcelona en presentaciones en Moscú y otras ciudades rusas, entre ellas Tomsk y Novosibirsk, según la reseña difundida por la asociación uruguaya.
La despedida de Uruguay
Aunque su actividad profesional se desarrolló fundamentalmente en Europa, Tellería mantuvo el contacto con su país. Su regreso a los escenarios uruguayos en abril de 2023 tuvo un significado especial: después de ocho años sin presentarse allí, volvió a la Sala Zitarrosa para celebrar el 85.º aniversario de AUDEM.
El concierto, organizado por la propia institución, lo reunió con la Orquestango, además de colegas, amigos y público que volvieron a encontrarse con su música.
Aquella presentación terminó siendo su último concierto en Uruguay y una despedida de su público en el país natal.
Una trayectoria de fronteras abiertas
La carrera de Enrique Tellería permite seguir una de las posibilidades del tango contemporáneo: la de un género que conserva su raíz rioplatense y, al mismo tiempo, dialoga con otros lenguajes musicales y formatos de interpretación.
Desde Barcelona, el bandoneonista llevó esa búsqueda a orquestas sinfónicas, bandas, conjuntos de cámara y formaciones de jazz. Su trabajo se apoyó en el repertorio tanguero, pero también en la exploración de arreglos y sonoridades que ampliaron el espacio del instrumento.
AUDEM lo despidió como uno de los grandes artistas internacionales surgidos de Uruguay y expresó sus condolencias a familiares, amistades y a toda la comunidad artística.
Queda el recorrido de un músico que hizo del bandoneón su voz y del tango un territorio abierto al encuentro con otras músicas.
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