Cada 4 de agosto, la provincia del Chaco celebra el Día Provincial de la Chacarera del Monte. La fecha recuerda a Néstor Rubén «Coco» Gómez, uno de los mayores difusores del género, fallecido el 4 de agosto de 2021. Pero también invita a conocer la historia de una música que nació del encuentro entre pueblos, paisajes y culturas en el corazón del Gran Chaco.
Hay géneros musicales que pueden señalar el momento exacto de su nacimiento. Otros, en cambio, son el resultado de un largo proceso colectivo. La Chacarera del Monte pertenece a esta última categoría. No nació de un autor ni de una obra determinada: fue tomando forma durante décadas, al calor de los encuentros humanos que se produjeron en el Gran Chaco argentino.
Cada 4 de agosto, la provincia del Chaco conmemora el Día Provincial de la Chacarera del Monte, una fecha instituida por la Ley N.º 3626-E en homenaje a Néstor Rubén «Coco» Gómez, fallecido ese mismo día de 2021. La norma no solo recuerda a uno de los principales referentes del género, sino que también busca promover el conocimiento y la difusión de una de las expresiones culturales más representativas de la región.
Una música nacida del encuentro
Para explicar el origen de la Chacarera del Monte, nadie mejor que el propio Coco Gómez. El músico chaqueño sostenía que esta historia comienza siguiendo el curso del río Bermejo. Desde fines del siglo XIX, ese río fue el camino por el que llegaron criollos santiagueños y salteños en busca de nuevas tierras para la ganadería. Al mismo tiempo, desde el este avanzaban pobladores de tradición guaraní, mientras los pueblos originarios habitaban desde mucho antes ese territorio. Más tarde se sumarían inmigrantes europeos y sirio-libaneses.
El resultado fue un encuentro de culturas que también transformó la música.

Los criollos llevaron consigo el violín y el bombo legüero, instrumentos con los que animaban las fiestas populares y las tradicionales «santiadas». Desde Corrientes llegaron el acordeón de dos hileras —la popular verdulera—, las guitarras y ritmos como el chamamé y la polca. En esa convivencia de pueblos y sonoridades comenzó a gestarse un nuevo lenguaje musical.
Una de las anécdotas que más le gustaba contar a Coco Gómez resume ese proceso de mestizaje. Relataba que, cuando los violinistas ya no conseguían cuerdas para sus instrumentos, comenzaron a buscar esas melodías en la verdulera. Lo que nació como una solución práctica terminó modificando para siempre el sonido de la región. El acordeón pasó a ocupar un lugar central y, junto con el bombo y la guitarra, terminó dando forma a una identidad musical propia.

¿Qué distingue a la Chacarera del Monte?
Aunque comparte raíces con la chacarera santiagueña, la Chacarera del Monte desarrolló características propias. El protagonismo del acordeón de dos hileras, determinados giros melódicos y una forma particular de interpretar el ritmo le dieron una personalidad inconfundible.
Es, en definitiva, la expresión musical de un territorio donde confluyeron tradiciones criollas, correntinas y de los pueblos originarios. Una música que habla del monte, de los obrajes, de los caminos, del río Bermejo y de la vida cotidiana de quienes habitan el Gran Chaco.
El legado de Coco Gómez

En esa historia, Néstor Rubén «Coco» Gómez ocupa un lugar central. Nacido en Fortín Lavalle, dedicó su vida a rescatar, interpretar y difundir la Chacarera del Monte. Con su acordeón verdulera recorrió escenarios de todo el país llevando un repertorio que durante mucho tiempo permaneció casi exclusivamente en el noroeste chaqueño.
Más que inventor de un género —algo que él mismo nunca se atribuyó—, fue su gran recopilador, divulgador y embajador. Escuchó a los viejos músicos del monte, recuperó melodías transmitidas de generación en generación y les dio proyección nacional sin perder nunca su identidad.
Su compromiso convirtió a la Chacarera del Monte en una referencia ineludible de la música chaqueña y del cancionero popular argentino. Por eso, tras su fallecimiento el 4 de agosto de 2021, la Legislatura del Chaco decidió que esa fecha fuera también el Día Provincial de la Chacarera del Monte, como reconocimiento a quien dedicó su vida a mantener viva esa tradición.
Una identidad que sigue sonando
La Chacarera del Monte demuestra que las músicas populares también nacen del territorio. Del paisaje, de los ríos, de los caminos y de los encuentros entre comunidades. No es la obra de un solo artista, sino el resultado de generaciones que encontraron en la música una forma de expresar su identidad.
Cada 4 de agosto, el homenaje a Coco Gómez también celebra esa construcción colectiva. Porque en cada acorde de la verdulera, en cada golpe de bombo y en cada vuelta de baile sigue latiendo la memoria del Gran Chaco, un paisaje que encontró en la Chacarera del Monte una de sus expresiones culturales más auténticas.

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