21 de septiembre: Día del Charanguista

Hay instrumentos que parecen contener un paisaje. El charango es uno de ellos: pequeño, agudo, profundo, ligado a las músicas de los Andes y convertido con el tiempo en una de las voces reconocibles del folklore argentino.

Cada 21 de septiembre se celebra en la Ciudad de Buenos Aires el Día del Charanguista, una fecha establecida por la Ley 6348 en homenaje al nacimiento de Jaime Torres, ocurrido el 21 de septiembre de 1938 en San Miguel de Tucumán.

El charango, una historia que cruza los Andes

El charango pertenece a una tradición musical andina que atraviesa especialmente Bolivia, Perú, Chile y el noroeste argentino. En Argentina encontró un lugar propio dentro del folklore y fue incorporándose a diferentes búsquedas musicales.

En ese recorrido, Jaime Torres ocupó un lugar fundamental. Hijo de inmigrantes bolivianos y discípulo del músico y luthier Mauro Núñez, convirtió al charango en instrumento solista y lo llevó a escenarios que excedían ampliamente el circuito folklórico.

Su participación en la grabación original de la Misa Criolla, junto a Ariel Ramírez, en 1964, fue uno de los momentos decisivos de su trayectoria. Después llegarían giras por Europa, América, Japón y otros escenarios internacionales.

Jaime Torres: mucho más que un intérprete

Torres no solamente amplió las posibilidades musicales del instrumento. También trabajó por la transmisión de las culturas del Noroeste argentino. En 1975 impulsó junto a Jaime Dávalos y otros artistas el Tantanakuy, encuentro de músicos y comunidades de la Quebrada de Humahuaca que continúa hasta hoy, también con una versión destinada a niños y jóvenes.

Su recorrido llevó al charango desde los espacios comunitarios hasta el Teatro Colón y grandes escenarios internacionales. En ese tránsito, el instrumento dejó de ser para muchos públicos una presencia desconocida y pasó a ocupar un lugar central dentro de la música popular argentina.

Una fecha para un instrumento vivo

El Día del Charanguista nació en el ámbito porteño, pero la música que celebra no reconoce fronteras rígidas. El charango continúa circulando entre generaciones, territorios y géneros, manteniendo su raíz andina mientras encuentra nuevas formas de expresión.

El 21 de septiembre es, entonces, una oportunidad para escuchar ese sonido y volver sobre una historia en la que identidad, migración, memoria y creación musical se encuentran.

Y para recordar a Jaime Torres, aquel músico que hizo del charango una voz capaz de viajar mucho más lejos que sus propias cuerdas.

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